domingo, 29 de junio de 2025

25 años

Tengo 25 años en los que no he logrado nada, pero tiendo a creer que tengo mucho por lograr. Veo a través de mi como mi conciencia resalta la capacidad de mis potencias para ser realizadas, mientras experimento que en la realidad difícilmente lo hacen; es frustrante y doloroso pensar en lo que podría ser pero no es. Es más fácil pensar que si me pongo juicioso podré realizar dichas potencias, a veces ubicandome como individuo fuera de mis determinaciones inmediatas, como si de alguna manera eso fuese posible. En este juego mental uno se imagina en prime, con todas las dificultades idealmente superadas, en un estado de gozo eterno.

Creo que ya han pasado aproximadamente unos 5 años en que la pandemia empezó, y unos 3 años desde que el aislamiento obligatorio se levantó. En lo personal creo que fue un punto trascendental y terrorifico haber experimentando el aislamiento, más el temor de la misma pandemia. Esto lo digo porque es ahí donde tienes que enfrentarte a ti mismo, sin filtros, sin mediación, sin medicinas, solo tú contigo. Evidemente compartiamos con las otras personas de nuestro núcleo familiar, pero cada quien estaba viviendo su lucha. Es ahí que sentimos la verdadera determinación, obligados a estar aislados y afrentarse a las pirañas que has alimentado en tu mente a lo largo de tu vida, ignorandolas mientras crecian. 

Es sencillamente frustrante pensar en ese punto de la vida, pues crees que si todo hubiese sido diferente me encontraría en una situación distinta, que no es necesariamente cierta, pero reconforta pensarlo. 

Es sencillamente frustrante encontrar a los 25 sentado en al frente de tu pc, con tus potencias irrealizadas, sin empleo, con ganas de ser alienado para poder tener dinero para intercambiarlo con las mercancias que deseas. Mientras piensas paralelamente como harás para pagar las deudas adquiridas y garantizar la reproducción de tu vida misma y de tu familia. ¿Aun soy joven para todo esto? Me pregunto todo el tiempo. En realidad me siento joven, pero miro como me hago viejo, como el tiempo puede terminar para mi en cualquier momento, y contra ese pesar no hay ningun antidoto. 

jueves, 22 de mayo de 2025

Ansiedad

 Solo cuando duermo no hay ruido. Es ahí, en mis sueños, donde todo es posible, un lugar bello y mágico, donde la fantasía se realiza, se desarrolla difusa y mágicamente en colores, texturas y aromas. Nada de lo que pasa ahí se entiende del todo, pero en sencillamente bello cuando ocurre.

Al momento de despertarse se vuelve a la realidad, y la ansiedad aparece junto con las responsabilidades por cumplir. Tu cabeza empieza acelerarse nuevamente, una bola que se va creciendo a medida que avanza el día, que no para de andar y crecer. Bloquea todo intento de algo, toda libertad de realización, cualquier capacidad de hacer algo útil. Solo permite consumir x, ver redes sociales, consumir basura, todo para alimentar la misma ansiedad. Una retroalimentación positiva que no para, incontenible por este cuerpo, lo sobrepasa y lo controla.

Me he dado cuenta que la calle me da tranquilidad, ese caos exterior da paz al interior - paradójico, ¿no?- y permite atenuar un poco la avanzada del desespero. No entiendo porque debe ser así, ¿Acaso mi casa no debería ser un lugar de paz?, ¿ qué sucede dentro de mi para percibir mi hogar de esta manera? . Parece que el desorden de mi cuarto también es el desorden de mi alma.

martes, 20 de mayo de 2025

Melancolía

 Es extraño que 2 años después de algo termina, justo cuando crees que ese reflejo de su alma en tu mente se ha esfumado viene y te aflige durante dos días seguidos. Te sientes tan enfermo y tristeza como cuando todo sucedió. Aunque de manera distinta, con aire artificial, una cosa mas bien extraña.

No he podido estar tranquilo, la ansiedad me controla y la tristeza  me consume. Quisiera inmolarme para así llevarme conmigo todos estos recuerdos que arden y muerden fuerte mi conciencia. Es casi como si los sentimientos de aquella vez se hubiesen reciclado para volver y atormentarme con todo lo que hice mal. También se vienen a los recuerdos cada sonrisa, cada viaje, cada fiesta... Esos son los que mas duelen, los momentos felices que no volverán jamás, pues lo que esta perdido, esta perdido. 

Esta persona ya no existe, no porque se haya ido este mundo, sencillamente porque es una persona nueva, la cual no conozco. Pero tengo las reminiscencias en mi mente de ese alma que me acompaño, tan de cerca y me amó tan puramente, que solamente invocar su recuerdo basta para entristecer este corazón que no fue capaz de corresponder este amor tan puro y ahora se arrepiente

Lo monotono

 El 90% de los días son lo mismo. Literalmente lo mismo, aunque en apariencia sean distintos. Te levantas y te preocupas por lo que se debe hacer. Luego, vas y lo haces, o lo intentas, mientras sufres en el interludio. Te sientas en tu puesto de trabajo, te embutes los estimulantes que necesitas para funcionar y así hasta el almuerzo. Hablas un poco de mierda con tus compañeros o chateas con tus colegas para no sentirte solo. ¡Bang! Segundo round: Te sientas en tu escritorio, te estimulas nuevamente, pero ahora ese estimulo no es suficiente porque tu neurotransmisores de dopamina ya han sido quemados en la mañana. No te queda otra que sufrir el aburrimiento mientras trabajas. No es más, solo tratar de usar esos momentos de lucidez para lograr cumplir con tus tareas diarias. Terminas la jornada, y te sientes igual de miserable que en la mañana, solo que ahora eres libre.

Cuando finalmente eres libre, escoges la alineación nuevamente: Vas al parque y te fumas un porro, tomas el celular consumes una cantidad indigerible de basura virtual y repetitiva. No pasa absolutamente nada, llegas a casa y sucede lo mismo: Tu madre y hermano están igual de alienados. Se sufre nuevamente. Te acuestas y piensas: "mañana es mejor". Pero solo viene otro día exactamente igual. La vida transcurre así, atravesada de fines de semana sociales y estimulante, y uno que otro excepcional que recuerdas con cariño. 

Luego cambias de empleo, ahora trabajas en casa, eres menos miserable que en la oficina, pero igual de incapaz de lograr satisfacción. Parece que no hay nada más allá de esto, de pronto pasan 3 años y te das cuentas eres exactamente el mismo: misma casa, mismos traumas, mismos problemas, misma tesis sin acabar, mismo salarios de mierda. Un par de mejoras pero eso es todo. No es más, no hay más, no hay nada más allá que lo inmediato que se nos representa. Parece que el futuro estuviera negado, que solo viviese en nuestros sueños irrealizables, de ahí no salé, no es capaz de avanzar. Algo sucede, algo nos frena. Es menester descubrirlo, es menester entender esas fuerzas que nos llevan centrífugamente hasta el hoyo de la perdición y alineación. La alineación debe ser desvelada, quitarle su mascara en lo aparentemente libre de nuestras decisiones y nuestro consumo. La verdad debe ser expuesta.

25 años

Tengo 25 años en los que no he logrado nada, pero tiendo a creer que tengo mucho por lograr. Veo a través de mi como mi conciencia resalta l...